Podría tratarse de la factura de VOGUE para hacer la edición del mes pero no es así.
Son ricas, no saben ni el dinero que tienen y dicen no haberse puesto unos vaqueros en sus vidas.A la pregunta que le hacen a una de ellas ¿Qué pasaría si un día no pudiera comprarme esos vestidos?”, reflexiona con horror. “Prefiero no pensarlo, la vida no tendría sentido. Me aburriría tantísimo… Levantarme, comer, dormir y no poder tener mis maravillosos trajes, con ese glamour…”. Y es que ser una consumidora nata de Alta Costura no tiene precio, nunca mejor dicho.
Y es que en cuestión de 10 años,de las 2000 clientas y segurísimo que clientes que compraban , han pasado a menos de 200 actualmente.
Entre todas ellas, en nuestro país están la superosea Carmen Lomana que seguro que la conoceréis.Viuda, con una fortuna inmensa que le dejó su marido, capaz de planchar su “ropa” antes de irse a dormir para que no coja arruga,aunque dudo que se la planche si le traen el desayuno y el periodico a la cama.Y por otro lado está Eloisa Bercera, esta menos superosea, pero se trata de la única mujer hasta ahora en el mundo,que le compró a Gianni Versace una colección entera.
Centrándome en Eloisa,parece que tenga el síndrome de diógenes pero de Alta Costura. Solo hay que ver su casa para comprobarlo, incluso tiene una vitrina donde expone sus zapatos más preciados que se ha puesto como mucho dos veces, donde además te puedes encontrar una botas de Chanel con veinte años de historia.
Eloisa Bercero
Se confiesa ser una gran apasionada de los diseños de YSL y dice ser una mujer de negocios muy dura, durísima, que vende y compra casas, para costearse esos caros gustos.“Me gustaría acabar viviendo en el Ritz de París, como hizo Coco Chanel. Cuando mi hijo ya no esté conmigo, igual me voy a vivir fuera de España”. “Yo ya veraneo todo el año viajando de aquí para allá, me gusta tomar el sol en mi jardín y luego irme a cenar al Ritz con Yago”.
Pero no penseis que solo pisa el suelo de tiendas como Chanel o Valentino.Tambíen fue a Zara donde dice que se compro un “abriguito monísimo y no se lo puse jamás. Una vez que te acostumbras a estas telas y esta calidad no te ves con otra cosa”. Cuando le preguntan ¿Por qué va fuera a comprarse la “ropa”? Contesta,”Porque cuando me entero que no se la va a comprar nadie, me la compro yo. Me horroriza que el mismo traje que llevo yo, lo puedan llevar siete más”.Casi ná.
Pero no penseis que solo pisa el suelo de tiendas como Chanel o Valentino.Tambíen fue a Zara donde dice que se compro un “abriguito monísimo y no se lo puse jamás. Una vez que te acostumbras a estas telas y esta calidad no te ves con otra cosa”. Cuando le preguntan ¿Por qué va fuera a comprarse la “ropa”? Contesta,”Porque cuando me entero que no se la va a comprar nadie, me la compro yo. Me horroriza que el mismo traje que llevo yo, lo puedan llevar siete más”.Casi ná.













